domingo, 4 de abril de 2010

Cinco minutos antes: El mundo - Eduardo Galeano

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano. En: "El libro de los abrazos"


Escuchá el texto en la voz del autor:


2 comentarios:

  1. Profe: a esta historia ya la había leído antes de que usted nos la contara, sin embargo quiero decirle que me gusta mucho, es muy linda esa idea de compararnos un poco con cada tipo de fuego porque tiene mucha razón, no hay dos personas iguales, cada uno tan es único y tan especial como los demás....
    Evelyn. 5to EyG

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  2. Eve: compartimos nuestro gusto por los textos lindos. Para mí también es un texto hermoso, uno de mis preferidos en realidad. Y sí, pensarnos como fueguitos mágicos que somos capaz de encender y a veces también somos medios bobos es una comparación tan mágica como a todo lo que nos invita Galeano con su brevedad, agudeza y precisión de palabras. Si cuando lo leemos parece que eso que escribe no podría haber sido escrito de un modo mejor, si hasta pensamos lo mismo (muchas veces) pero jamás podríamos haberlo escrito "tan bien!!!".
    Muchas gracias por tu visita al blog y por tus comentarios!!! Con tus palabras me dan ganas de seguir con este espacio para uds. Abrazos. Nos vemos en el aula.

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domingo, 4 de abril de 2010

Cinco minutos antes: El mundo - Eduardo Galeano

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
—El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

Eduardo Galeano. En: "El libro de los abrazos"


Escuchá el texto en la voz del autor:


2 comentarios:

  1. Profe: a esta historia ya la había leído antes de que usted nos la contara, sin embargo quiero decirle que me gusta mucho, es muy linda esa idea de compararnos un poco con cada tipo de fuego porque tiene mucha razón, no hay dos personas iguales, cada uno tan es único y tan especial como los demás....
    Evelyn. 5to EyG

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  2. Eve: compartimos nuestro gusto por los textos lindos. Para mí también es un texto hermoso, uno de mis preferidos en realidad. Y sí, pensarnos como fueguitos mágicos que somos capaz de encender y a veces también somos medios bobos es una comparación tan mágica como a todo lo que nos invita Galeano con su brevedad, agudeza y precisión de palabras. Si cuando lo leemos parece que eso que escribe no podría haber sido escrito de un modo mejor, si hasta pensamos lo mismo (muchas veces) pero jamás podríamos haberlo escrito "tan bien!!!".
    Muchas gracias por tu visita al blog y por tus comentarios!!! Con tus palabras me dan ganas de seguir con este espacio para uds. Abrazos. Nos vemos en el aula.

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